Falleció hoy en Corrientes uno de los máximos exponentes de la música litoraleña. Estudioso y conocedor de las raíces guaraníticas, del chamamé y de la historia correntina en general, Gonzalo del Corazón de Jesús “Pocho” Roch tenía 78 años y no exageramos si decimos que en estas cuestiones era un sabio.

La triste noticia fue confirmada por el director del Instituto de Cardiología de Corrientes, Julio Vallejos. El cantautor correntino permanecía internado en ese centro especializado desde el 4 de septiembre, cuando debió ser trasladado desde su casa tras haber sido encontrado inconsciente producto de un accidente cerebro vascular.

“Pocho” había nacido en Itatí, el 15 de abril de 1939. Se crió en un paraje rural llamado Yacareí, donde su padre era maestro. Allí aprendió sus dos pasiones: el guaraní y la música. Cuando era un veinteañero, comenzó a componer y a escribir poesías que luego se transformaron en clásicos del cancionero chamamecero.

En 1972 grabó su primer disco “Palabras a Itatí” con el vocalista Roberto Giménez Blanco. Más tarde, lo acompañaron durante años otros cantantes como Juan Pedro “Quique” Sorribes, Juancito Leyes, Marcelo Gatti, Lidia Catterino y Lorena Larrea, entre otros.

Pocho Roch es autor de unas dos mil obras entre las que se destacan “Taipero Poriahu”; “Juancito Capichuá”; “Palabras a Itatí”; “Yo voy mariscando”; “Pueblero de Allá Ité”; y fue el arreglador musical del clásico “Corrientes Soñadora”, entre las más populares de su obra que hoy se convierte en un legado valioso para todos los correntinos.

El artista fue declarado Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), donde brindó clases en la Cátedra de Chamamé.

Hace unos años, durante una entrevista reveló: ““Desde los 33 años sufro del corazón; pasé cuatro by-pass; estuve al borde de la muerte muchas veces. Dios me ha enriquecido espiritualmente con estas experiencias. Él ha querido que siga creando, que siga cantando a mi pueblo”. Hoy, el querido Pocho brillará en una estrella y acá lo seguiremos recordando en cada uno de los acordes chamameceros.

*** Fuente Diario época

Compartir