El titular de la Cámara de Estaciones de Servicio de Corrientes (CESCOR), Carlos Gold, se mostró sorprendido por la medida, aunque admitió que se esperaba algo así, ya que una de las cláusulas para liberar el precio era que el barril no supere los 55 Dólares.

El Gobierno nacional comunicó que a partir del próximo 1 de octubre quedará liberado el mercado interno de combustibles, por lo que a partir de ese momento se mantendrá la paridad con los precios internacionales. Carlos Gold, representante de la CESCOR, dijo que ante el incremento del crudo, era una medida que estaba dentro de las posibilidades.

La decisión, comunicada por el Ministerio de Energía a las petroleras, no significa que a partir de ese día se incrementará el precio de los combustibles, ya que fue adoptada en función de los términos del Acuerdo de Transición a Precios Internacionales de la Industria Hidrocarburífera firmada en enero de este año, que contemplaba la liberación en función de la evolución del valor del barril de petróleo.
Tras la decisión tomada por el Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, los surtidores volverían a regir las reglas de mercado por primera vez en 16 años. Así se traduce de una nota que tiene fecha del viernes pasado, está firmada por el propio Aranguren y habla de la terminación del “Acuerdo para la Transición a Precios Internacionales de la Industria Hidrocarburífera Argentina”.

Ese convenio, que se concretó a principios de este año por el acuerdo de las empresas refinadoras de combustibles y el acompañamiento del Gobierno, contemplaba la revisión trimestral de precios en base a la evolución de la cotización del crudo, el precio de los biocombustibles y el tipo de cambio. E implicaba la vigencia de un “precio sostén” para la producción petrolera local –no debía superar los 55 Dólares el barril-.

Uno de sus puntos sostenía que si el precio del petróleo a nivel internacional se mantenía por encima de determinado nivel durante 10 días, el convenio caería. Según la nota de Energía, el 13 de septiembre pasado se cumplió esa condición.

En el sector privado hicieron varias lecturas a partir de la decisión de Aranguren. Si se aplicaba el acuerdo, la coyuntura actual de precios hubiese provocado un aumento en torno al 6% en los combustibles. Pero al darle de baja, el Gobierno dejó la decisión del lado de empresas como YPF, Shell, Axion y Pampa Energía, entre otras.

“Desde el 7 de septiembre el barril de petróleo superó la barrera de los 55 Dólares -actualmente cuesta 56, 20-. Ante este marco de situación, las petroleras están en condiciones de incrementar los precios, sin tener que hacer trimestralmente”, dijo Gold en comunicación con época.

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